UNA CESAREA RESPETADA

Me quedé embarazada en julio, llevé el embarazo súper bien. En la semana 28 el gine me dijo que el bebé estaba de nalgas. Gine y matrona me recomendaron varios ejercicios para facilitar que se girase. Probé con la moxibustión, masajes de la matrona y de una fisio. En la semana 37 me hicieron una versión externa sin éxito, así que me programaron la cesárea para la semana 39. Yo tenía muchas ganas de tener un parto vaginal, pero al final lo asimilé y pensé que lo que quería era tener a mi bebé en los brazos sin importar el tipo de parto. Mi sorpresa fue que en la semana 38 me puse de parto, estuve un par de días con “dolor de regla” hasta que finalmente me di cuenta que eran contracciones, así que a las 9 de la mañana nos fuimos para el hospi. Efectivamente estaba de parto, había borrado un poco de cuello y estaba expulsando el tapón. Me pusieron monitores y vino a verme la gine, la anestesista y la matrona para explicarme el proceso. A las 11.30 me llevaron a quirófano, dejaron entrar a mi marido. Me pusieron la epidural y me tumbaron en la camilla, mientras mi marido me iba contando un poco lo que veía, y me decía que lo estaba haciendo super bien. Notar su calor y oír su voz me tranquilizó muchísimo porque en realidad estaba un poco asustada. Me dejaron las manos libres para poder coger a mi bebé cuando naciera. A las 12 me dijeron que ya iba a salir, apartaron la sábana y pude ver a mi bebé, que ojazos tenía, fue una sensación indescriptible. Se la llevaron un momentito para limpiarla, cortar cordón y ver que estaba bien. Enseguida la matrona me la puso en la teta. Por fin tenía a mi bebé conmigo, y estaba mamando ya con 2 minutos de vida. Mientras me cosieron tuve a mi bebé en la teta, y a mi marido al lado, estuvimos casi una hora. Fue todo super bonito. Al terminar se llevaron al bebé y al papi a hacer piel con piel mientras yo me recuperaba de la anestesia, fueron unos 45 min, pero se me pasó rápido porque enseguida estaba en la habitación con mis dos amores, mi bebé y su papi.Gracias a todo el equipo que me atendió, ojalá todas las cesáreas pudieran ser así de respetadas. Especialmente a la matrona que tuve, estoy teniendo muy buena experiencia con la lactancia materna y se que es gracias a ella por ponerme a mi bebé en la teta mientras terminaban la intervención.

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