Unidad de Suelo Pélvico

Bienvenido a nuestra Unidad de Suelo Pélvico, donde la excelencia en el cuidado de la salud se fusiona con un enfoque integral y especializado. En nuestro centro, comprendemos que la salud del suelo pélvico es fundamental para el bienestar general, y es por eso que nuestro equipo está formado por profesionales de diversas áreas, todos enfocados en brindar una atención completa y personalizada.

Nuestro equipo multidisciplinario incluye expertos en ginecología, matronas, fisioterapeutas, osteópatas y nutricionistas especializados en nutrigenómica y PNI (Psiconeuroinmunología). Esta diversidad de conocimientos nos permite abordar cada caso desde una perspectiva global, garantizando un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adaptado a las necesidades individuales de cada paciente.

En nuestra Unidad de Suelo Pélvico, no solo contamos con un equipo humano excepcional, sino también con tecnología avanzada que marca la diferencia en la calidad de la atención que ofrecemos. Utilizamos un ecógrafo de última generación para una evaluación precisa y detallada. Este enfoque tecnológico nos permite identificar y comprender a fondo las condiciones del suelo pélvico.

Entendemos que cada paciente es único, por lo que ofrecemos distintos tratamientos especializados según la patología. Para casos de prolapsos, aplicamos enfoques innovadores y efectivos. Además, incorporamos la radiofrecuencia Indiba intracavitario, una tecnología avanzada que mejora el colágeno y la elasticidad, promoviendo la recuperación y el bienestar.

En nuestra Unidad, nos enorgullece no solo abordar los síntomas, sino también tratar las causas subyacentes para lograr resultados duraderos. Confíe en nosotros para proporcionarle una atención excepcional, respaldada por un equipo humano dedicado y las últimas tecnologías en el campo de la salud del suelo pélvico. Su bienestar es nuestra prioridad.

Tratamientos Especializados para problemas más frecuentes del Suelo Pélvico Femenino

  • Incontinencia urinaria.
  • Urgencia urinaria.

  • Dolor durante las relaciones sexuales.

  • Sensación de presión en la pelvis.

  • Prolapso vaginal o uterino.

  • Cambios en la frecuencia y urgencia de la micción.

  • Sensación de “bola” o masa en la vagina.

  • Dificultad para vaciar completamente la vejiga.

  • Incontinencia fecal.

  • Dolor pélvico crónico.

  • Dolor en la parte baja del abdomen.

  • Estreñimiento

  • Sensación de debilidad en la zona pélvica.

  • Sensación de ardor al orinar.

  • Cambios en la forma y apariencia de los genitales externos.

  • Espasmos musculares en la zona pélvica.

  • Goteo posmiccional.

  • Hemorroides.

  • Sensación de pesadez en la pelvis.

  • Dolor al estar de pie por mucho tiempo.

  • Frecuencia urinaria aumentada.

  • Sensación de tener una vejiga siempre llena.

  • Cicatrices.

  • Diástasis Abdominal.