«Me han dicho que tengo diástasis, ¿es grave?». Es una pregunta que escuchamos muchísimo, tanto en embarazadas como en mamás recién paridas. Y la respuesta empieza casi siempre igual: durante el embarazo, la diástasis abdominal es normal. Lo importante no es si existe, sino cómo es y cómo se está comportando tu abdomen. Para eso hacemos una valoración, y en algunos casos nos ayudamos de la ecografía.

¿Qué es la diástasis abdominal?
Los dos rectos del abdomen (la famosa «tableta») están unidos en el centro por un tejido conectivo llamado línea alba. Cuando hablamos de diástasis nos referimos a la separación entre esos dos músculos y a los cambios en la tensión de esa línea alba.
En el embarazo es fisiológica: tu cuerpo está haciendo sitio
A medida que el útero crece, el abdomen necesita adaptarse, y la separación de los rectos es parte de esa adaptación. En el tercer trimestre la gran mayoría de las embarazadas presentan cierto grado de diástasis. No es una lesión ni algo que haya que «cerrar» durante el embarazo.
Entonces, ¿por qué valorarla? Porque no todas las diástasis se comportan igual, y conocer cómo está tu abdomen nos permite acompañarte mejor durante el embarazo y preparar el posparto.
Por qué es importante valorarla aunque sea normal
Cuando el abdomen está demasiado cerrado o tenso
Hay mujeres que llegan con una musculatura abdominal muy tensa, que apenas cede. En consulta vemos que estas mamás suelen sentir el abdomen apretado o duro y pueden notar más contracciones durante el embarazo. Estas contracciones no modifican el cuello del útero, pero pueden resultar muy molestas. Trabajar la respiración, la movilidad y la gestión de la presión abdominal ayuda a que el abdomen acompañe el crecimiento del bebé con más comodidad.
Cuando la diástasis está muy abierta o la fascia está poco activa
En el otro extremo están las diástasis muy amplias o con una línea alba con poca tensión, que no responde bien cuando activamos la musculatura. Esta situación puede favorecer problemas después del parto: una diástasis que no se recupera, dolor lumbar o pélvico, sensación de abdomen «débil», hernias o dificultades en la recuperación del suelo pélvico. Detectarlo pronto nos permite empezar a trabajar ya en el embarazo y planificar una buena recuperación posparto.
¿Cómo valoramos la diástasis en Mimando a Mamá?
La valoración empieza siempre por escucharte: cómo te sientes, si tienes molestias, cómo es tu día a día, si haces ejercicio, cómo fueron embarazos o partos anteriores. Después hacemos una valoración manual: observamos el abdomen en reposo y en movimiento, palpamos la separación entre los rectos y, sobre todo, cómo responde la línea alba cuando activas la musculatura profunda.
Valoramos también la postura, la respiración, cómo gestionas la presión al toser, levantar peso o incorporarte, y el suelo pélvico, porque abdomen y periné funcionan como un equipo.
¿Cuándo usamos el ecógrafo?
No siempre es necesaria una ecografía. En muchos casos la valoración manual nos da toda la información que necesitamos. Pero cuando hace falta, contamos con ecógrafo en el centro, porque nos permite:
- Medir con precisión la distancia entre los rectos en distintos puntos del abdomen.
- Ver la calidad de la línea alba: su grosor y cómo se tensa (o no) al activar la musculatura.
- Observar en tiempo real cómo responde el abdomen a cada ejercicio, para elegir los que realmente te funcionan.
- Hacer un seguimiento objetivo de la evolución, sobre todo en el posparto.
- Resolver dudas cuando la palpación no es concluyente o hay molestias que no encajan.
Además, ver la imagen en la pantalla ayuda muchísimo a entender qué pasa en tu cuerpo. Muchas mamás nos dicen que es la primera vez que «ven» su abdomen trabajar.
Importante: esta ecografía es una valoración musculoesquelética de fisioterapia. No valora al bebé ni sustituye en ningún caso a las ecografías del control del embarazo que te hacen tu ginecólogo o tu matrona.

¿Y después del parto?
Tras el parto, la diástasis suele ir reduciéndose de forma natural durante las primeras semanas y meses. Aun así, recomendamos una valoración posparto de suelo pélvico y abdomen para saber cómo está evolucionando y empezar la recuperación de forma segura y adaptada a ti. Tienes toda la información en nuestra valoración posparto de suelo pélvico y diástasis en Alicante.
¿Cuándo pedir una valoración?
- Si estás embarazada y notas el abdomen muy tenso, duro o con muchas contracciones molestas.
- Si ves que al incorporarte el abdomen hace un «pico» o una cresta en el centro.
- Si tienes dolor lumbar, pélvico o sensación de falta de fuerza en el abdomen.
- Si quieres hacer ejercicio en el embarazo con tranquilidad y adaptado a ti.
- Si ya has dado a luz y quieres recuperar tu abdomen y tu suelo pélvico de forma segura.
En Mimando a Mamá trabajamos en equipo matronas, fisioterapeutas de suelo pélvico y ginecólogas. Puedes conocer más en nuestras áreas de fisioterapia de suelo pélvico y embarazo y posparto, y si estás esperando a tu bebé, en la preparación al parto en Alicante también hablamos del abdomen y del periné. ¿Tienes dudas? Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos.
Y si quieres mantenerte activa durante el embarazo con seguridad, descubre nuestro ejercicio para embarazadas en Alicante.
Fisioterapia de suelo pélvico en Mimando a Mamá
La valoración de la diástasis con ecografía la realiza Silvia Portaz, fisioterapeuta (nº de colegiada 8630), experta en salud femenina y desarrollo infantil. Artículo revisado por África Sánchez Rodríguez, matrona desde 2005 (nº de colegiada 583-B), especialista en lactancia y suelo pélvico y directora de Mimando a Mamá. Conoce al equipo.


