Miedo a saltar en un concierto: cuando el suelo pélvico te frena después de ser madre

Empieza a sonar esa canción. La que bailabas con tus amigas antes de ser madre. Todo el mundo salta a tu alrededor y tú te quedas quieta, moviendo un poco los hombros, apretando las piernas. No porque no te apetezca, sino porque sabes lo que puede pasar si saltas.

Si te has visto ahí, en un concierto, en una boda o en la cama elástica con tus hijos, este artículo es para ti. Y lo primero que queremos que sepas es esto: es muy frecuente, pero no es «lo normal» ni algo que tengas que aceptar.

«Desde que fui madre, ya no salto»

Es una de las frases que más escuchamos en consulta. Suele decirla una mujer de más de 35 años, con uno, dos o tres hijos, que a veces dio a luz hace meses y a veces hace muchos años. Y casi siempre va acompañada de otras:

  • «Voy al baño antes de salir de casa, por si acaso, y busco dónde está el baño en cuanto llego a un sitio».
  • «Llevo salvaslip todos los días, aunque no tenga la regla».
  • «Me da miedo reírme a carcajadas, toser o estornudar con fuerza».
  • «He dejado de correr, de ir a zumba o de saltar a la comba con mis hijos».
  • «Pensaba que era lo que tocaba después de los partos y con la edad».

Muchas no se lo han contado ni a su pareja. Otras lo comentan entre risas con las amigas, como si fuera parte del paquete de ser madre. Pero detrás de esa risa suele haber renuncias: planes que se evitan, ropa que ya no se ponen, deporte que se deja y, sobre todo, la sensación de que tu cuerpo ya no responde como antes.

Qué está pasando en tu suelo pélvico

El suelo pélvico es el conjunto de músculos y tejidos que cierra la pelvis por abajo y sostiene la vejiga, el útero y el recto. Cuando saltas, toses o te ríes, la presión dentro del abdomen sube de golpe y esos músculos tienen que responder a tiempo y con fuerza para que no se escape la orina. Es lo que se llama incontinencia de esfuerzo.

El embarazo y el parto son dos de los factores que más influyen, también si tu parto fue por cesárea. Después de los 35 se suman otros: los cambios hormonales que empiezan a acercarse a la menopausia, el estreñimiento, algunos deportes de impacto, el peso o haber pasado años cargando con niños en brazos. Nada de esto significa que hayas hecho algo mal.

«¿Y esto tiene arreglo?»

En la mayoría de los casos, sí se puede mejorar mucho. Las guías clínicas, como la del NICE británico, recomiendan como primer paso un programa de entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico supervisado por una fisioterapeuta, durante al menos tres meses. Las revisiones Cochrane muestran que este entrenamiento mejora o hace desaparecer las pérdidas de esfuerzo en muchas mujeres.

La palabra importante es «supervisado». Muchas mujeres nos cuentan que ya hicieron «los ejercicios de Kegel» por su cuenta y no notaron nada. Es normal: se calcula que una parte importante de las mujeres no contrae bien el suelo pélvico solo con instrucciones escritas, y algunas empujan hacia abajo en lugar de contraer. Por eso empezamos siempre con una valoración.

Así es la valoración en Mimando a Mamá

  • Hablamos contigo: cuándo se escapa la orina, desde cuándo, cómo fueron tus partos, qué deporte te gustaría volver a hacer.
  • Exploramos tu suelo pélvico para ver cómo contrae, cómo se relaja y cómo responde al esfuerzo. Si hay diástasis abdominal, también la valoramos.
  • Te explicamos lo que hemos visto y te proponemos un plan adaptado a ti: ejercicios para casa y, si hace falta, sesiones en consulta con técnicas como el biofeedback, la Indiba o la silla PelviPower.

El objetivo no es solo «no mojarte». Es que vuelvas a saltar, a correr detrás de tus hijos o a bailar en primera fila sin estar pendiente de dónde está el baño.

Cuándo pedir una valoración

No hace falta esperar a que sea «mucho». Merece la pena consultar si:

  • Se te escapa la orina al saltar, correr, toser, estornudar o reír, aunque sean unas gotas.
  • Notas pesadez o un bulto en la vagina, sobre todo al final del día.
  • Tienes que correr al baño y a veces no llegas.
  • Las relaciones sexuales te molestan o han cambiado desde el parto.
  • Quieres volver a correr o a hacer deporte de impacto y no sabes si tu suelo pélvico está preparado.

Da igual si tu último parto fue hace seis meses o hace quince años: nunca es tarde para valorarlo. Si además notas sangrado, dolor intenso o fiebre, consulta antes con tu ginecóloga o tu médico.

En nuestra consulta de fisioterapia de suelo pélvico en Alicante empezamos siempre con una valoración. Si fuiste madre hace poco, también puedes consultar nuestra valoración posparto de suelo pélvico y diástasis.

Pedir valoración de suelo pélvico

Fuentes: NICE. Pelvic floor dysfunction: prevention and non-surgical management (NG210, 2021) · Dumoulin C, Cacciari LP, Hay-Smith EJC. Pelvic floor muscle training versus no treatment, or inactive control treatments, for urinary incontinence in women. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2018 · Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Este artículo es informativo y no sustituye a la valoración de una profesional sanitaria.

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